lunes, marzo 21, 2005

París

Cae la noche y amenece en París...



Puedo escribir sobre tu piel dorada
un verso de Vallejo inolvidable
ése que habla de París y de la lluvia
en un otoño
cómodo y amable.


J.A.L

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Mis hombres siguieron adelante y encontraron a los comedores de loto, y éstos no tenían intención alguna de destruir a nuestros compañeros, y sólo les ofrecieron lotos para que los probaran.
Pero todo el que saboreaba aquel dulce fruto dejaba de interesarle volver con un mensaje o marcharse de allí. Todos querían quedarse con aquella gente comiendo loto; y olvidaban el camino de regreso.

9:45 p. m.  

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