martes, abril 05, 2005

Ladrillo

El ladrillito color teja no quería que le hiciesen agujeros. Se ve que prefería ser bloque antes ladrillo. Pidió anestesia local. A los pocos minutos seis trozos de hueco atravesaban su forma rectangular. Cuando subió al camión con cientos de hermanitos sabía que iba a ser su último viaje. Nadie se miraba, nadie protestaba cuando unos chocaban con otros, bache tras bache, curva tras curva. Disimulaban. Uno de ellos estornudó pero no era de tos sino de miedo. Cuando cruzaron Medinacelli pasaron algo de frío pero al llegar a Zaragoza, ése clima tan continental y el
plástico que les cubría, les hizo empezar a sudar. Escucharon decir al camionero que ése material era para unas viviendas de protección oficial. Eso no fue lo que les dolió. Lo realmente les dolió fue ser considerados como el material. Yo les hubiera dicho que los ladrillos son el material con el que se construyen los sueños. Pero me hubieran contestado que los sueños son en las noches de verano, cuando apilados de poco en poco tomaban el fresco en bloque y hablaban unos con otros de su futuro meses antes de ser agujereados.

4 Comments:

Anonymous Armando Terracota el said...

un amigo ladrillo va por el tercer agujero.
Pero aún aguanta en pie el Hombre.
Veremos a dónde llega esto.

11:53 p. m.  
Blogger Nosoynada said...

Los donuts americanos no llevan agujeros. ¿Será que el ladrillo rojo también ha sucumbido al imperialismo?

12:56 p. m.  
Anonymous ojos claros said...

Yo creo que cuando llegue el ladrillo a su destino y ocupe su lugar terminará por hacer amigos entre sus nuevos compañeros y volverán las charlas nocturnas ¡eso si, un poco más estrechas!

1:42 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Parece que anoche no había quien les cerrara los ojos arcillosos a estos tres.
un abrazo siempre

2:07 a. m.  

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