
Me he comprado un ventilador de margaritas. Cuando lo enciendo se van desprendiendo los pétalos uno a uno y se meten en los armarios, en el vhs, en el microondas, alguno se clava en los cactus, y otros se meten en los bolsillos del albornoz. Uno se ha escapado hasta la terraza y cuando he ido a cogerle, al asomarme al vacío, me he sentido James Stewart persiguiendo a Kim Novack, que cada día se parece más a Letizia Borbón. He recuperado el equilibrio y en el pétalo he visto un autógrafo de Edward G. Robinson con su teléfono móvil de Airtel. He llamado. Me ha dicho que tenía un enanito en el estómago que le hacía sospechar que el post anterior había molestado. Le he dicho que lo sentía, y hay que amores que son imposibles.
El último pétalo del ventilador daba vueltas y vueltas pero ya había perdido la cuenta. Me imagino que sí me quiere
5 Comments:
Seguro que te quiere...
Si sigue ahí es porque te quiere. De qué forma y con qué intención ya no se sabe. Pero quererte te quiere.
la margarita siempre dice si, es cuestión de saber empezar
Veo cierto sentimiento de culpabilidad por la dureza del post de ayer. ¿Te estás ablandando, Antón?. Otra cosa:¡Qué más quisiera la petarda de Leti!
Pedir perdón es de............¿sabios?.
De todas formas hay mucho de compartir y muy poco de mala leche en el post anterior.
un beso con sabor a La Casera.
Y si no nos vamos
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