viernes, noviembre 28, 2008

Hoy, en El País

Se trata de cruzar una calle y escaparse de casa y del barrio. Y luego convertir en territorio de ficción el barrio del que se ha escapado, sabiendo paradójicamente que ya nunca se volverá a él.
Vila Matas
No tengo excesivas lagunas culturales con el teatro ya que durante una época lamentable fui asiduo sin vocación, por rutina, por pedagógicas influencias, pero tampoco albergo sentimiento de culpa por haber sido tan zote como para no haber podido captar sus esencias, su sentimiento, su imperecedero arte, etcétera. Todo lo contrario que con el cine. En cualquier caso, cada vez que escucho la palabra "teatral" recuerdo demasiadas horas de aburrimiento, de no creérmelo, de no vivirlo, de no sentirlo y también algunos momentos deslumbrantes como ver y escuchar durante tres horas en un escenario a un tipo llamado Vittorio Gassman haciendo aún más gloriosos a Shakespeare, a Melville, a Pirandello.
Carlos Boyero

3 Comments:

Blogger manuespada said...

Otra vez Vila Matas, hummm..., esto comienza a ser freudiano. Hablamos, súbete al diván.

8:36 a. m.  
Blogger fer said...

El otro día me dijo PaloMA una cosa qué sé que te iba a hacer gracia:
-Ahora que he cumplido 38 cada vez me gustan más los tios que en la cama me quitan el hipo y cuando me despierto me han levantao el ipod.

¡viva el romancero poular, cobre todo el de Chamberí.!

11:42 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

¡oh dios!

12:18 p. m.  

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